PREGUNTAS FRECUENTES

Cuándo acudir a terapia

¿Qué señales pueden indicar que es un buen momento para pedir ayuda profesional?

 

Puede ser un buen momento cuando el malestar empieza a ocupar demasiado espacio, una situación se repite sin que consigas resolverla o notas que tus recursos habituales ya no están siendo suficientes.

No es necesario estar al límite. A veces la señal es simplemente sentir que algo ha dejado de encajar y necesitas comprender qué está ocurriendo para poder afrontarlo de otra manera.

No. Es frecuente llegar a terapia sabiendo que algo no va bien, pero sin poder identificar con claridad qué ocurre o por qué. Una parte del trabajo consiste precisamente en ordenar lo que ahora aparece mezclado, relacionar las distintas piezas y comprender qué patrones, circunstancias o formas de responder pueden estar manteniendo el malestar.

No. La terapia también puede ser útil antes de que una dificultad se cronifique o termine afectando a más áreas de tu vida. Pedir ayuda a tiempo permite comprender mejor lo que está ocurriendo, recuperar recursos y tomar decisiones con mayor claridad antes de que el problema determine cada vez más tu forma de vivir, relacionarte o actuar.

El proceso terapéutico

¿Qué ocurre en la primera sesion?

La primera sesión nos permite empezar a comprender qué te trae a consulta, cómo estás viviendo la situación y qué necesitas en este momento.

No es necesario llegar con las ideas ordenadas ni contarlo todo de una vez. Iremos construyendo progresivamente una comprensión más clara de lo que está ocurriendo, respetando tu ritmo.

No existe una duración igual para todas las personas. Depende del motivo de consulta, de su complejidad, del momento en el que te encuentres y de los objetivos que vayamos estableciendo.

Revisaremos periódicamente la evolución y, cuando los cambios estén consolidados y tengas recursos suficientes, podremos ir espaciando las sesiones hasta finalizar el proceso.

La frecuencia se adapta a las necesidades de cada proceso. Al comienzo suele ser útil mantener cierta regularidad, lo ideal serían empezar con sesiones semanales. De este  modo comprenderemos bien lo que ocurre y empezaremos a trabajar sobre ello.

A medida que aumentan tus recursos y los cambios se consolidan, podemos espaciar progresivamente las sesiones, favoreciendo una autonomía cada vez mayor.

Cómo trabajaremos en terapia

¿Cómo trabajas en terapia?

Trabajo desde una perspectiva integradora y adapto el proceso a cada persona. Primero necesito comprender cómo encajan las distintas piezas de lo que te ocurre: tu historia, tus relaciones, tus creencias, tus recursos y los patrones que tienden a repetirse.

A partir de esa comprensión selecciono y adapto las herramientas que puedan resultar más útiles en cada momento.

Mi forma de trabajar suele encajar especialmente con personas que quieren comprender lo que les ocurre, participar activamente en el proceso y revisar también aquello que se repite en su manera de pensar, relacionarse o tomar decisiones.

Soy una terapeuta cercana y activa: pregunto, explico, propongo herramientas y, cuando pueda ayudarte, también confronto aquello que quizá resulte difícil mirar.

Empezaremos comprendiendo qué está ocurriendo y qué puede estar manteniendo el problema. Después iremos trabajando sobre los aspectos que necesiten mayor atención e incorporando nuevas formas de responder.

La finalidad no es sólo entender, sino que esa comprensión se traduzca en cambios y en una autonomía cada vez mayor.

Modalidad y aspectos prácticos

¿Trabajas únicamente con cambios y crisis vitales?

Las crisis y los procesos de cambio vital forman una parte importante de mi trabajo, pero pueden expresarse de muchas maneras.

Trabajo especialmente con ansiedad, rupturas, duelo y pérdidas, autoestima y confianza, dificultades relacionales y momentos en los que sientes que algo en tu vida ha dejado de encajar.

Sí. Realizo terapia psicológica tanto presencial en Chamberí, Madrid, como online.

En ambos formatos mantenemos el mismo trabajo terapéutico. Podemos elegir la modalidad que mejor se adapte a tus circunstancias, preferencias y posibilidades de desplazamiento.

Sí. La confidencialidad es un principio fundamental de la práctica psicológica y protege la información que compartes durante las sesiones.

El proceso se desarrolla dentro del marco profesional, ético y legal correspondiente, respetando siempre los límites de confidencialidad establecidos.

Dudas antes de empezar

Ya he hecho terapia antes y sigo sintiendo bloqueo ¿Tiene sentido volver a intentarlo?

Sí. Haber hecho terapia anteriormente no significa que todos los procesos posteriores tengan que ser iguales.

A veces se han comprendido muchas cosas por separado, pero falta relacionarlas entre sí; otras veces han cambiado tus circunstancias o necesidades. Podemos revisar qué te resultó útil, qué quedó pendiente y qué necesitas ahora.

No. Un diagnóstico puede ser útil en algunos casos, pero no es necesario para comenzar un proceso terapéutico.

Podemos partir de lo que estás sintiendo, de las dificultades que estás viviendo y de cómo están afectando a tu vida. A partir de ahí iremos construyendo una comprensión más clara de lo que ocurre.

No. La terapia puede ayudar a reducir el malestar, pero también a comprender mejor cómo funcionas, revisar patrones que se repiten y tomar decisiones con mayor claridad.

A veces el objetivo no es únicamente resolver una dificultad concreta, sino desarrollar recursos que te permitan relacionarte contigo, con los demás y con tu vida de una manera más consciente y autónoma.

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